¿Qué papel juega la prolactina en la fertilidad?

28 / 04 / 2026

En el delicado equilibrio hormonal que regula la fertilidad, hay hormonas muy conocidas, como los estrógenos o la progesterona, y otras que suelen pasar más desapercibidas, como la prolactina.

Aunque se asocia principalmente con la lactancia, esta hormona también puede influir de forma directa en la capacidad reproductiva. 

¿Qué es la prolactina?

La prolactina es una hormona producida por la hipófisis. Su función principal está relacionada la producción de leche materna tras el parto.

Sin embargo, cuando se busca un embarazo, los niveles de prolactina deben mantenerse dentro de unos rangos adecuados, ya que su exceso puede interferir en el funcionamiento normal del sistema reproductivo. 

Un "freno" natural de la fertilidad

Durante la lactancia, los niveles de prolactina aumentan de forma fisiológica para estimular la producción de leche materna. 

Además, este aumento actúa como un “freno” para la ovulación, lo que reduce la posibilidad de un nuevo embarazo en ese periodo. Esto explica por qué muchas mujeres no menstrúan ni ovulan durante los primeros meses de lactancia. 

El problema aparece, cuando este mismo mecanismo se activa fuera del contexto de la lactancia, en mujeres que desean concebir, ya que un exceso de prolactina puede convertirse en un obstáculo para lograr un embarazo. 

¿Cómo afecta el exceso de prolactina a la fertilidad?

Hablamos de un exceso de prolactina (hiperprolactinemia) cuando los niveles de prolactina superan los valores considerados normales (habitualmente por encima de 20-30 ng/ml, según el laboratorio). 

Este desequilibrio hormonal puede dificultar la concepción de diferentes maneras:

1. Alteraciones en la ovulación

Niveles elevados de prolactina pueden provocar:

  • Ausencia de la ovulación o (anovulación).
  • Ciclos menstruales irregulares o impredecibles. 

En ambos casos, se dificulta tanto la concepción de forma natural como la planificación de un tratamiento de reproducción asistida .  

2. Alteraciones de la fase lútea

En algunos casos, la prolactina no impide la ovulación, pero sí interfiere en la producción de progesterona, la hormona responsable de preparar el endometrio para la implantación del embrión. 

Cuando la fase lútea es insuficiente o el endometrio no alcanza las condiciones óptimas, la implantación puede verse comprometida, incluso aunque se haya producido la fecundación.  

¿Cuáles son las principales causas de un exceso de prolactina?

La hiperprolactinemia no siempre está relacionada con una patología grave. En muchos casos puede deberse a factores transitorios, como el estrés, la falta de descanso o determinados hábitos de vida. También puede estar asociada a alteraciones hormonales, como el hipotiroidismo o el síndrome de ovario poliquístico, así como al uso de algunos medicamentos.

Entender la prolactina dentro del contexto hormonal

La prolactina es solo uno de los muchos factores hormonales que influyen en la fertilidad.  Un valor elevado no es una barrera definitiva, sino una señal de que es necesario evaluar el equilibrio hormonal antes de seguir avanzando en la búsqueda de un embarazo. 

En la mayorías de los casos, la hiperprolactinemia tiene tratamiento y, una vez corregida, las probabilidades de embarazo mejoran de forma significativa. Por eso, lo más importante es valorar cada caso de forma individual, identificar la causa del desequilibrio y establecer el abordaje más adecuado en función de la situación clínica de cada paciente.

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