Sobrepeso: ¿cómo afecta a la fertilidad?

sobrepeso y embarazo

Sobrepeso y embarazo son dos factores muy relacionados, ya que el exceso de peso u obesidad, son algunos de los motivos que más afectan a la salud de las personas que lo padecen. Influyendo a su vez negativamente en la fertilidad, y por lo tanto, disminuyendo las posibilidades de conseguir el embarazo.

¿Cómo afecta el peso a la fertilidad?

Sobrepeso y fertilidad van muy ligados, ya que tal y como se ha demostrado en varios estudios relacionados con este trastorno, produce alteraciones hormonales que influyen en el correcto funcionamiento de los ovarios, y las posibilidades de quedarse embarazada con sobrepeso se ven reducidas un 5% por cada unidad de IMC (Índice de Masa Corporal) en la mujer.

Además, es habitual que las mujeres diagnosticadas con síndrome de ovario poliquístico (SOP), padezcan sobrepeso y vean reducida su fertilidad. Afortunadamente, se ha comprobado que siguiendo unos hábitos saludables, tales como: alimentarse de forma equilibrada o realizar ejercicio físico de forma continuada, pueden facilitar la concepción en mujeres que padecen este síndrome.

De igual forma, el sobrepeso afecta a la fertilidad masculina. Tal y como se recoge en la revisión: “The effect of obesity on sperm disorders and male infertility”(2010), se han obtenido resultados que apuntan a una mayor probabilidad de encontrar parámetros anormales en el semen de hombres con sobrepeso. Así como un riesgo más elevado de subfertilidad en parejas en las que el hombre padece obesidad.

Por lo tanto, el sobrepeso y/o la obesidad están relacionadas con un mayor índice de infertilidad tanto femenina, como masculina. Surgiendo así la incompatibilidad entre sobrepeso y embarazo.

Sobrepeso y embarazo: ¿qué tratamiento seguir?

Actualmente, los tratamientos de reproducción asistida en personas con sobrepeso u obesidad son cada vez más habituales debido a un estilo de vida tendente al sedentarismo.

En primer lugar, y después de la revisión médica del paciente, es común recomendar un plan que mejore los hábitos nutricionales y relacionados con su estilo de vida, que le ayuden a bajar de peso. Este primer paso suele plantearse de tres a seis meses antes de iniciar un tratamiento de reproducción asistida.

El motivo principal por el que se pauta un plan de reducción de peso, se debe al riesgo que existe de encontrarse con mayores complicaciones obstétricas, tales como: mayor tasa de aborto, muerte fetal o parto prematuro.

Por otra parte, se ha demostrado en el estudio “Female obesity: short- and long-term consequences on the offspring.”, que el sobrepeso en el embarazo también tiene consecuencias en el desarrollo del bebé.

Esto se debe a que el espacio en el que se forma el feto condiciona a su posterior desarrollo después del nacimiento. Este concepto se conoce como la “memoria metabólica” y puede llegar a autogenerar una tendencia hacia la obesidad o sobrepeso. Por este motivo, los bebés nacidos de madres con sobrepeso, tienen hasta un 40% más de probabilidades de padecerlo también a lo largo de su crecimiento.

De manera que, después de conseguir reducir el peso de la paciente, se estudiaría el mejor tratamiento de reproducción asistida para cada caso en concreto.

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