Aborto espontáneo, ¿qué puede causarlo?

Aunque se tiene que considerar aborto cualquier pérdida de una gestación que tenga lugar antes de las 23 semanas de embarazo (actual límite para considerar una gestación viable), la inmensa mayoría de los mismos tienen lugar en el primer trimestre del embarazo.

Aborto, posibles causas

Dentro de las posibles causas de aborto hay algunas que tiene una relación bien establecida y otras cuya evidencia es controvertida.

Entre las causas bien establecidas de aborto están las genéticas, heredadas o espontáneas, que causan hasta un 60-80% de los abortos según los estudios, y algunas alteraciones de la coagulación (trombofilias) y de la inmunidad (síndrome antifosfolípido) que son responsables del 10-15% de los abortos, muchos de ellos de repetición.

Causas genéticas

Entre las causas genéticas, las más frecuentes son aquellas que afectan al óvulo (sobre todo en mujeres de más de 40 años), al espermatozoide (sobre todo en varones con factores masculinos importantes) y a los progenitores (alteraciones del cariotipo como las traslocaciones).

El síndrome antifosfolípido es una alteración inmunológica mediada por anticuerpos que atacan al embrión alterando su implantación y posteriormente causando trombosis a nivel de la placenta, lo que puede producir complicaciones durante todo el embarazo.

Por último las trombofilias son alteraciones de los procesos de la coagulación que causan un exceso de coagulación. No todas las trombofilias producen abortos pero existen algunas como las mutaciones del Factor V de Leyden o la del factor II de la protrombina que se relacionan con un riesgo mayor de aborto. En la actualidad también se están estudiando las alteraciones del factor XIII porque parece un factor muy importante en el mantenimiento de las fases precoces del embarazo.

Otras causas

Otras causas de aborto no demostradas pero muy probables son las alteraciones de la anatomía del útero (malformaciones de la cavidad, fibromas submucosos, pólipos…). Por último existen causas no demostradas pero poco probables. Aquí se incluyen alteraciones hormonales (problemas de tiroides, diabetes, hiperprolactinemias…) o ciertas infecciones (Mycoplasmas, Chlamydias…).

Existen factores que tradicionalmente se habían considerado causa de aborto que en la actualidad se están revisando, como el estrés, ya que los mecanismos que pueden desencadenarlo no están claros.

En la actualidad se está estudiando la posibilidad de que una de las causas de aborto sea que el cuerpo de la mujer rechace el embarazo al considerarlo un cuerpo extraño (lo que se llama aloinmunidad). Esto se produce porque durante el embarazo tiene lugar un fenómeno llamado tolerancia inmunológica, por el cual la mujer no rechaza al embrión a pesar de que éste tenga un 50% de su material genético que pertenece al padre. Cuando estos mecanismos de control fallan las defensas de la mujer atacan al embrión provocando la interrupción del embarazo.

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