La alegría tras un resultado positivo en un test de embarazo es uno de los momentos más esperados cuando se está en la búsqueda de un bebé. Sin embargo, en algunos casos, esa ilusión puede verse interrumpida por un aborto espontáneo.
Se trata de una experiencia difícil, a menudo inesperada, que genera dudas, miedo y una gran carga emocional. Entender lo qué ha ocurrido y saber que no es una situación excepcional puede ayudar a afrontarla con mayor serenidad.
¿Qué es un aborto espontáneo?
Un aborto espontáneo o natural es la pérdida involuntaria de un embarazo antes de la semana 20 de gestación.
El mayor riesgo se concentra en el primer trimestre, especialmente durante las primeras semanas de gestación. A partir de la semana 12, cuando se confirma un desarrollo adecuado del embrión, el riesgo disminuye de manera significativa.
¿Cómo se detecta un aborto?
El aborto espontáneo puede presentarse de diferentes formas:
- Con síntomas: el signo más frecuente es el sangrado vaginal. Por eso, aunque no todos los sangrados implican un aborto, siempre requieren valoración médica durante el embarazo.
- Sin síntomas: en algunos casos, no hay signos evidentes y el diagnóstico se realiza en una ecografía de rutina, al observar:
- Ausencia de latido cardíaco
- Interrupción del desarrollo embrionario
¿Cuál es el tratamiento tras un aborto?
El objetivo del tratamiento es garantizar la expulsión del contenido uterino.
Puede producirse de dos maneras:
- De forma espontánea, especialmente en abortos tempranos. A veces con la ayuda de la administración de algún medicamento para facilitar el proceso.
- Mediante un procedimiento médico conocido como legrado o aspiración uterina.
La indicación dependerá de cada caso y siempre debe ser valorada por un especialista.
¿Cómo superar un aborto?
La pérdida gestacional, incluso en fases tempranas, tiene un gran impacto emocional, especialmente tras un tratamiento de fertilidad.
Es muy habitual experimentar tristeza, rabia, frustración y sensación de vacío. Además, los cambios hormonales en la mujer pueden intensificar estas emociones.
Algunos consejos para afrontar una pérdida gestacional, son:
- Darse tiempo: el aborto implica un proceso de duelo con sus distintas fases, y cada persona lo vive a su propio ritmo.
- Buscar apoyos en el entorno: la recuperación siempre es mejor con el apoyo de la pareja, la familia y los amigos.
- Cuidar la salud física: el descanso, la alimentación y el autocuidado favorecen la recuperación.
- Buscar apoyo psicológico: el acompañamiento profesional puede ser muy importante para gestionar la pérdida.
¿Cuándo volver a intentar de nuevo un embarazo?
La recuperación física suele producir en 1 o 2 meses, pero la recuperación emocional puede requerir de más tiempo.
No existe un "momento correcto", sino que cada persona lo debe vivir a su manera.
Intentar un nuevo embarazo demasiado pronto puede generar:
- Ansiedad
- Miedo a una nueva pérdida
- Presión emocional.
Por ello, es muy importante sentirse preparada tanto física como emocionalmente antes de volver a intentarlo.
Acompañamiento tras una pérdida gestacional
La mayoría de las mujeres que han sufrido un aborto espontáneo consiguen un embarazo posterior sin complicaciones y no requieren tratamientos adicionales.
En Barcelona IVF sabemos que afrontar un aborto puede ser un proceso complejo tanto a nivel físico como emocional. Por eso, ofrecemos un acompañamiento integral, combinando atención médica especializada y apoyo psicológico, para ayudar a nuestras pacientes a transitar este proceso y recuperar la confianza de cara a un nuevo embarazo.