FIV: el proceso

fivLa FIV (fecundación in vitro) es uno de los tratamientos de reproducción asistida más utilizados. En el año 1978 en Inglaterra, nació la primera niña concebida a través de esta técnica y, desde entonces, millones de parejas han podido cumplir su sueño formar una familia gracias a la FIV.

FIV, ¿en qué consiste?

El procedimiento a llevar a cabo para una FIV es sencillo. A continuación os contamos, paso a paso, en qué consiste:

Estimulación ovárica

Tras un exhaustivo estudio médico del caso, la primera fase de la FIV es la estimulación del ovario. Desde el comienzo de la menstruación, se le administran gonadotrofinas (hormonas) a la mujer. ¿El objetivo? Generar un mayor número de óvulos, (normalmente entre 8 y 10 óvulos maduros) para así, aumentar las posibilidades de embarazo.

En los días siguientes es necesario hacer un control de la cantidad y el tamaño de óvulos mediante ecografías. Esto nos permitirá ir ajustando las dosis de hormonas que se le administran a la paciente durante la FIV. Lo normal es que se asocien determinaciones de estradiol sérico para evaluar con mayor certeza la respuesta de los ovarios.

Este es el primer paso de la FIV. Suele tener una duración de 9 ó 10 días. Se pasa a la siguiente fase administrando otra medicación que completará la maduración del óvulo.

Extracción de óvulos

Una vez que los folículos tienen el tamaño adecuado, es el momento de realizar una punción para obtener los óvulos. Aunque este paso de la FIV no entraña ningún riesgo para la paciente, se lleva a cabo mediante sedación.

Después de la punción ovárica, se podrá ir a casa y continuar con su día a día con normalidad.

Fecundación en la FIV

En la FIV, la fecundación tiene lugar en el laboratorio de forma artificial. Después de la recogida del semen, ha llegado el momento de inseminar los óvulos obtenidos.

En la FIV se puede optar por una de estas dos técnicas:

  • Fecundación convencional: se colocan los óvulos en placas de cultivo junto a un gran número de espermatozoides (unos 100.000) para que alguno de ellos consiga fecundarlo.
  • ICSI (microinyección intracitoplasmática): se elige un espermatozoide para inyectarlo en un óvulo mediante una aguja bajo el microscopio. Esta es una buena opción en el caso de haber detectado una mala calidad espermática o si existen antecedentes de fecundaciones fallidas. Exceptuando estos casos, se puede proponer utilizar la fecundación convencional para la FIV.

Cultivo del embrión

Pasadas entre 18 y 21 horas, es el momento de comprobar si el óvulo se ha fecundado. Después, con unas estrictas condiciones en el laboratorio, se seguirá de cerca la evolución de los preembriones resultantes de los óvulos fecundados para su posterior clasificación. Los mejores serán seleccionados para llevar a cabo el siguiente paso de la FIV.

El último paso de la FIV: transferencia embrionaria

La transferencia de embriones es sencilla e indolora y suele realizar entre 2 y 5 días después de la recuperación de óvulos. No será necesario que la paciente quede ingresada ni anestesia durante el proceso. Los preembriones seleccionados, normalmente 2, se introducen en el útero a través de un catéter muy fino.

Actualmente la tendencia es la transferencia de un embrión único en estadio de blastocisto (en día 5) , en vez de dos. De este modo, se evita la posibilidad de embarazos múltiples.

Los embriones de buena calidad que se no se transfieran, se guardarán congelados para poder usarlos en posteriores ciclos sin la necesidad de tener que realizar una nueva estimulación ovárica.

Como ves, la FIV es un proceso indoloro y efectivo para lograr el embarazo sobre todo en parejas con esterilidad de larga evolución de origen desconocido, factor tubárico o factor masculino severo. La FIV también resulta útil en pacientes que no logran el embarazo mediante inseminaciones o con patología genética en la que sea necesario un diagnóstico genético preimplantacional (DGP).

Desde el momento de la transferencia embrionaria hasta el momento de realizar la prueba de embarazo, la paciente podrá llevar una vida normal. Eso sí, evitando realizar grandes esfuerzos físicos. Si la FIV sale bien, en unos días, la madre empezará a sentir los primeros síntomas.

Hay que tener presente que la tasa de embarazo de la técnica FIV variará en función de varios factores: la causa de la infertilidad, la edad de la mujer, la calidad del esperma…

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