Un aborto espontáneo es la pérdida involuntaria de la gestación antes de la semana 20[cite: 42]. En la mayoría de los casos, no se relaciona con un problema médico grave, sino con una respuesta natural cuando el embrión no se desarrolla correctamente[cite: 43]. Sin embargo, existen factores que pueden aumentar el riesgo de pérdida gestacional[cite: 44].
Edad materna avanzada y causas genéticas
La edad materna es uno de los factores que puede influir en el riesgo de aborto espontáneo[cite: 46]. A partir de los 35 años, disminuye progresivamente la calidad ovocitaria y aumenta el riesgo de alteraciones cromosómicas en el embrión[cite: 47]. Muchas de las pérdidas del primer trimestre están relacionadas con estas anomalías cromosómicas, que pueden impedir la correcta evolución del embarazo[cite: 48].
Enfermedades endocrinas y ginecológicas
Determinadas alteraciones médicas pueden afectar a la viabilidad gestacional, especialmente si no están controladas[cite: 50]. Entre ellas:
- Problemas tiroideos, como el hipotiroidismo o el hipertiroidismo[cite: 52].
- Diabetes, especialmente si existe mal control glucémico[cite: 53].
- Alteraciones uterinas, como miomas, pólipos o malformaciones[cite: 54].
- Desequilibrios hormonales que afecten a la implantación o al mantenimiento del embarazo[cite: 55].
Factores autoinmunes y de coagulación
En algunos casos, el origen del aborto puede estar relacionado con alteraciones inmunológicas o problemas circulatorios[cite: 57]. Estas condiciones pueden interferir en la correcta formación placentaria y comprometer la evolución del embarazo[cite: 58, 59]. Algunas de estas alteraciones se estudian especialmente en casos de aborto de repetición[cite: 60].
Hábitos poco saludables y estilo de vida
Existen factores modificables que también pueden influir en el riesgo gestacional[cite: 61]:
- Tabaco, alcohol y consumo de otras sustancias[cite: 62].
- Obesidad o bajo peso extremo[cite: 63].
- Exposición prolongada a tóxicos ambientales[cite: 64].
Optimizar estos factores puede contribuir a reducir riesgos y favorecer un entorno más adecuado para la gestación[cite: 65].
Factor masculino y salud espermática
La calidad espermática también puede influir en la evolución del embarazo[cite: 67]. En algunos casos, alteraciones como una elevada fragmentación del ADN espermático se han asociado con un mayor riesgo de pérdida gestacional, al afectar al desarrollo embrionario temprano[cite: 68]. Por ello, en el estudio de abortos de repetición , el factor masculino debe formar parte de la evaluación[cite: 69].
¿Cuándo conviene hacer un estudio?
Tener un aborto espontáneo no significa que exista un problema de fertilidad ni impide lograr un embarazo evolutivo en el futuro[cite: 71]. De hecho, la mayoría de las mujeres consiguen posteriormente un embarazo sin complicaciones[cite: 72].
Sin embargo, cuando se producen dos o más pérdidas consecutivas, puede ser recomendable realizar un estudio especializado para identificar posibles causas y valorar estrategias que ayuden a reducir riesgos en futuros embarazos[cite: 73].
En Barcelona IVF estos casos se abordan de forma individualizada para ofrecer respuestas, acompañamiento y una evaluación orientada a favorecer un embarazo evolutivo[cite: 74].