Un aborto espontáneo es la pérdida involuntaria de la gestación antes de la semana 20. En la mayoría de los casos, no se relaciona con un problema médico grave, sino con una respuesta natural cuando el embrión no se desarrolla correctamente. Sin embargo, existen factores que pueden aumentar el riesgo de pérdida gestacional.
Edad materna avanzada y causas genéticas
La edad materna es uno de los factores que puede influir en el riesgo de aborto espontáneo. A partir de los 35 años, disminuye progresivamente la calidad ovocitaria y aumenta el riesgo de alteraciones cromosómicas en el embrión. Muchas de las pérdidas del primer trimestre están relacionadas con estas anomalías cromosómicas, que pueden impedir la correcta evolución del embarazo.
Enfermedades endocrinas y ginecológicas
Determinadas alteraciones médicas pueden afectar a la viabilidad gestacional, especialmente si no están controladas. Entre ellas:
- Problemas tiroideos, como el hipotiroidismo o el hipertiroidismo.
- Diabetes, especialmente si existe mal control glucémico.
- Alteraciones uterinas, como miomas, pólipos o malformaciones.
- Desequilibrios hormonales que afecten a la implantación o al mantenimiento del embarazo.
Factores autoinmunes y de coagulación
En algunos casos, el origen del aborto puede estar relacionado con alteraciones inmunológicas o problemas circulatorios. Estas condiciones pueden interferir en la correcta formación placentaria y comprometer la evolución del embarazo. Algunas de estas alteraciones se estudian especialmente en casos de aborto de repetición.
Hábitos poco saludables y estilo de vida
Existen factores modificables que también pueden influir en el riesgo gestacional:
- Tabaco, alcohol y consumo de otras sustancias.
- Obesidad o bajo peso extremo.
- Exposición prolongada a tóxicos ambientales.
Optimizar estos factores puede contribuir a reducir riesgos y favorecer un entorno más adecuado para la gestación.
Factor masculino y salud espermática
La calidad espermática también puede influir en la evolución del embarazo. En algunos casos, alteraciones como una elevada fragmentación del ADN espermático se han asociado con un mayor riesgo de pérdida gestacional, al afectar al desarrollo embrionario temprano. Por ello, en el estudio de abortos de repetición , el factor masculino debe formar parte de la evaluación.
¿Cuándo conviene hacer un estudio?
Tener un aborto espontáneo no significa que exista un problema de fertilidad ni impide lograr un embarazo evolutivo en el futuro. De hecho, la mayoría de las mujeres consiguen posteriormente un embarazo sin complicaciones.
Sin embargo, cuando se producen dos o más pérdidas consecutivas, puede ser recomendable realizar un estudio especializado para identificar posibles causas y valorar estrategias que ayuden a reducir riesgos en futuros embarazos.
En Barcelona IVF estos casos se abordan de forma individualizada para ofrecer respuestas, acompañamiento y una evaluación orientada a favorecer un embarazo evolutivo.