La adenomiosis uterina es una enfermedad ginecológica en la que el tejido endometrial invade el miometrio, es decir, la capa muscular del útero.
Aunque las causas exactas de la adenomiosis aún no se conocen, se han propuesto algunas teorías para explicarla:
- Crecimiento invasivo: algunos expertos creen que la infiltración de células endometriales en incisiones o lesiones del miometrio, como las producidas, durante una cirugía, una cesárea o durante el trabajo de parto, podría favorecer el crecimiento de este tejido en el músculo. De hecho, las cirugías uterinas, como las cesáreas, y un número elevado de partos se consideran factores de riesgo para el desarrollo de la enfermedad.
- Origen fetal: otras hipótesis plantean que el tejido endometrial se deposita en miometrio durante la formación del útero en la etapa fetal.
- Células madre: las teorías más recientes sugieren que células madre de la médula ósea podrían migrar al músculo uterino y ser la causa de la adenomiosis.
Independientemente de su origen, se sabe que el desarrollo de la adenomiosis depende de los niveles de estrógenos, por ello, en la mayoría de las pacientes los síntomas desaparecen tras la menopausia
Síntomas más frecuentes de la adenomiosis
Se estima que el 66% de las mujeres con adenomiosis presenta alguno de los siguientes síntomas:
- Dolor menstrual intenso y persistente.
- Menstruaciones prolongadas y abundantes.
- Aumento del tamaño del útero.
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
- Sangrado intermenstrual (no relacionados con la menstruación).
- Dolor en la zona lumbar o pélvica.
- Dificultad para conseguir un embarazo y mayor riesgo de aborto.
Tratamiento y abordaje de la adenomiosis
La adenomiosis es una enfermedad difícil de diagnosticar, ya que tiene síntomas similares a otras afecciones uterinas como la endometriosis, los fibromas o la presencia de pólipos endometriales. Las pruebas de imagen, como la ecografía y la resonancia magnética, permiten detectar los signos sugestivos de la enfermedad, aunque el diagnóstico definitivo solo puede confirmarse mediante el análisis del tejido tras una histerectomía.
Entre las opciones de tratamiento más comunes se encuentran:
- Antiinflamatorios: el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) antes y durante la menstruación puede ayudar a reducir el dolor y el sangrado.
- Tratamiento hormonal: los anticonceptivos hormonales combinados (píldoras, parches o anillos vaginales) pueden disminuir el sangrado y aliviar el dolor. Los anticonceptivos a base de progestina, como el DIU hormonal o las píldoras de uso continuo, pueden inducir amenorrea (ausencia de menstruación), lo que podría ser un alivio para las pacientes.
- Histerectomía: en los casos de dolor severo e incapacitante, cuando otros métodos no han resultado efectivos, una cirugía para extirpar el útero puede ser una opción. Antes de tomar esta decisión, es fundamental evaluar el deseo reproductivo de la mujer, así como su edad.
Si te han diagnosticado adenomiosis y deseas ser madre, debes saber que existen tratamientos como la fecundación in vitro (FIV) que pueden ayudar a superar algunas de las dificultades asociadas a la enfermedad y aumentar las probabilidades de conseguir un embarazo.