En reproducción asistida , cada vez es más frecuente incorporar estudios genéticos que ayudan a reducir el riesgo de transmitir determinadas enfermedades hereditarias a la descendencia.
¿Qué es el test de compatibilidad genética?
El test de compatibilidad genética es un análisis que evalúa cientos de genes asociados a enfermedades hereditarias recesivas.
Las enfermedades recesivas son aquellas que solo se manifiestan cuando se heredan dos copias alteradas del mismo gen, es decir, una de cada progenitor. Por este motivo, una persona puede ser portadora de una mutación genética sin presentar síntomas ni antecedentes familiares conocidos.
El objetivo del test no es detectar enfermedades en la persona que se realiza el análisis, sino identificar si existe riesgo genético compartido entre ambos miembros de la pareja.
¿Cómo funcionan los test de compatibilidad genética?
La prueba se realiza mediante una muestra de sangre o saliva y permite analizar simultáneamente múltiples genes relacionados con enfermedades hereditarias.
Una vez obtenidos los resultados, se comparan los perfiles genéticos de ambos miembros de la pareja para comprobar si son portadores de mutaciones en un mismo gen, lo que podría aumentar el riesgo de transmisión de una enfermedad genética a la descendencia.
¿Cuándo se recomienda el test de compatibilidad genética?
El test de compatibilidad genética puede realizarse tanto en parejas con antecedentes familiares como en personas sin antecedentes familiares conocidos de enfermedad genética.
Actualmente, muchos centros de reproducción asistida recomiendan este estudio antes de iniciar un tratamiento, especialmente en situaciones como:
- Tratamientos de fecundación in vitro (FIV).
- Procesos de donación de óvulos o semen.
- Antecedentes familiares de enfermedades hereditarias.
- Abortos de repetición sin causa conocida.
- Consanguinidad o parentesco biológico entre los miembros de la pareja.
¿Qué ocurre si se detecta incompatibilidad genética?
Detectar una compatibilidad genética de riesgo no significa necesariamente que no pueda conseguirse un embarazo sano. Lo importante es disponer de información que permita tomar decisiones reproductivas informadas y personalizadas.
Dependiendo del caso, el equipo médico puede plantear diferentes opciones, como:
- Realizar un diagnóstico genético preimplantacional (DGP) para seleccionar embriones no afectados.
- Elegir un donante de semen u óvulos compatible genéticamente.
- Recibir asesoramiento genético especializado antes de buscar embarazo.
El objetivo no es generar alarma, sino reducir riesgos y ofrecer a cada pareja las herramientas necesarias para tomar decisiones con tranquilidad y seguridad.
La importancia de un asesoramiento genético individualizado
La interpretación de un test genético siempre debe realizarse de forma individualizada y acompañada por profesionales especializados en genética reproductiva.
En Barcelona IVF , el test de compatibilidad genética forma parte de un enfoque integral orientado a ofrecer tratamientos cada vez más personalizados y seguros. El objetivo es ayudar a las parejas a comprender sus resultados, resolver dudas y tomar decisiones reproductivas con la máxima tranquilidad posible.