Siete mitos sobre fertilidad

Siete mitos más comunes sobre fertilidad

Durante el año 2015, España registró la tercera tasa de fertilidad más baja de la Unión Europea según la estadística comunitaria Eurostat. A pesar del acceso masivo a internet y los avances de la ciencia, son muchos los mitos sobre fertilidad arraigados en la sociedad que a veces provocan que juguemos en contra del reloj biológico confiándonos en tales afirmaciones. ¿Qué hay de cierto y qué no sobre los mitos? A continuación, hacemos un repaso por los más populares.

Mitos sobre fertilidad más extendidos

La fertilidad masculina no tiene fecha de caducidad

Cuando hablamos de fertilidad, existe la creencia de que la edad de la mujer es importante y la del hombre no. Sin embargo, es una afirmación totalmente falsa. Aunque la fertilidad masculina tiene una vida más prolongada que la de la mujer, lo cierto es que no es infinita.

La contaminación ambiental y otros factores del entorno pueden deteriorar la calidad del semen e ir en contra del reloj biológico. Según un estudio realizado por expertos del Hospital Universitario Cruces de Vizcaya , a partir de los 39 años la fertilidad se reduce una media de un 23% cada año en el hombre. Se estima que el factor masculino supone hasta casi el 50% de los problemas de esterilidad.

Si nunca he utilizado un método anticonceptivo hormonal, debería quedarme embarazada nada más intentarlo

La relación entre métodos anticonceptivos y problemas de infertilidad o embarazos múltiples es un mito y no existe base científica. De esta forma, el mero hecho de no haber utilizado anticonceptivos hormonales tampoco implica tenerlo más fácil para lograr el embarazo. La fertilidad puede verse influida por muchos factores aparte de los anticonceptivos y éstos no son una causa de disminución de la fertilidad

Me quedé embarazada de mi primer hijo fácilmente, así que el siguiente embarazo debería ser fácil.

Lo común es pensar que, si una persona o una pareja han logrado concebir en el pasado, tienen que poder hacerlo en el futuro. Pero no es así. Existen dos tipos de infertilidad: la primaria, la de las parejas que tras un año de relaciones sexuales frecuentes sin métodos anticonceptivos no logran el embarazo, y la secundaria, la que afecta a parejas que han llegado al embarazo al menos en una ocasión pero que ahora no pueden volver a hacerlo.

A menudo, la infertilidad secundaria puede deberse al propio paso del tiempo. Si en el momento de buscar el nuevo embarazo la mujer tiene más de 35 años y su reserva ovárica estuviera disminuida la pareja podría tener más dificultad en conseguir un embarazo. En ocasiones también alguna complicación durante un embarazo previo o en el parto (lesiones uterinas o pélvicas, obstrucción de las trompas de Falopio, endometriosis, etc.) puede dificultar posteriormente el conseguir un embarazo.

La infertilidad es hereditaria

Si esto fuera cierto, es muy probable que la raza humana se hubiese extinguido hace siglos ya. El historial reproductivo de cada mujer y cada hombre es independiente. Sin embargo, si hay enfermedades de carácter genético que posteriormente pueden condicionar la capacidad de tener hijos y que son hereditarias.

Hay posturas que favorezcan la gestación yo determinan el sexo del bebé

Existen mitos como el de si se quiere tener un niño, el hombre tienen que estar encima de la mujer durante el acto sexual o si se quiere una niña al revés. Todas estas ideas son leyendas populares que no tienen ningún rigor científico. Los espermatozoides permanecen días dentro de la vagina, con lo que la postura que la pareja tenga en el momento de hacer el amor o los quince minutos posteriores no influyen para nada en las posibilidades de embarazo o en el sexo del bebé.

El espermatozoide más rápido es el que fertiliza al óvulo

Es una creencia muy extendida y que sin embargo no es cierta. Para que un espermatozoide atraviese el óvulo, es necesario que una gran cantidad de espermatozoides erosionen su cubierta durante un tiempo, hasta que la membrana se rompa. Por lo tanto, el espermatozoide situado delante del desgarro puede penetrar y fecundar el óvulo.

La infertilidad no tiene solución

En el caso de la infertilidad, existen muchos factores que pueden ocasionarla, pero también son muchas las técnicas desarrolladas para combatirla. Afortunadamente, los avances científicos y médicos ofrecen hoy en día numerosos tratamientos como la inseminación artificial o la fecundación in vitro para poder alcanzar el embarazo con éxito.

¿Cuándo es necesario consultar con un especialista?

Quedar embarazada no es tan fácil como a veces se cree y son muchos los rumores y mitos sobre fertilidad que recorren Internet estos días. La recomendación general es que las parejas de hasta 35 años y sin problemas de salud acudan a la consulta de un especialista solo cuando la búsqueda se prolongue durante un año y el embarazo no se produzca.

En el caso de que los miembros de la pareja (sobre todo la mujer) superen los 35 años, la sugerencia es consultar a los seis meses de intentarlo. Si es tu caso, ponte en contacto con nosotros y te ofreceremos toda la información sobre el tratamiento más adecuado.

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