La vitrificación de óvulos permite preservar la fertilidad mediante la congelación de los ovocitos cuando estos aún conservan un buen potencial reproductivo. Gracias a esta técnica, es posible utilizarlos en el futuro y reducir el impacto que el paso del tiempo puede tener en la fertilidad.
Aunque se trata de un procedimiento seguro y ampliamente utilizado, siguen existiendo dudas sobre sus posibles riesgos, su impacto en la fertilidad futura o en las probabilidades de lograr un embarazo. Conocer cómo funciona puede ayudar a tomar decisiones informadas sobre el futuro reproductivo de cada mujer.
¿Cómo afecta la vitrificación a los óvulos?
Una de las preocupaciones más habituales es si la congelación puede alterar la calidad de los ovocitos.
Gracias al proceso de congelación ultrarrápida, las técnicas actuales de vitrificación permiten conservar los ovocitos en condiciones óptimas. Esto ha supuesto una mejora muy importante respecto a las técnicas de congelación anteriores.
Actualmente, las tasas de supervivencia tras la descongelación son muy elevadas y los resultados obtenidos son comparables a los de los tratamientos con óvulos no congelados.
¿La vitrificación tiene efectos en la salud de la mujer o del futuro hijo?
La vitrificación de óvulos es un procedimiento seguro y no se ha asociado con efectos secundarios a largo plazo.
Las molestias que pueden aparecer suelen estar relacionadas con la estimulación ovárica necesaria para obtener los ovocitos y, por lo general, son leves y transitorias, como sensación de hinchazón o molestias abdominales.
Asimismo, los embarazos conseguidos a partir de óvulos vitrificados evolucionan igual que cualquier otro embarazo y los estudios realizados hasta la fecha no han observado diferencias relevantes en la salud de los niños nacidos mediante esta técnica.
¿Cuándo es el mejor momento para preservar la fertilidad?
Aunque muchas mujeres asocian la vitrificación con mujeres cercanas a los 40 años, la realidad es que su principal utilidad se observa en edades más tempranas.
La calidad ovocitaria disminuye progresivamente con la edad. Por ello, preservar los óvulos antes de los 35-36 años suele ofrecer mayores probabilidades de éxito cuando se utilizan en el futuro.
La estimulación ovárica no agota la reserva ovárica
Otra preocupación frecuente es creer que la estimulación hormonal empleada para vitrificar óvulos puede acelerar el envejecimiento ovárico o reducir la reserva ovárica.
Sin embargo, esto no ocurre. Durante cada ciclo menstrual, el ovario recluta numerosos folículos, aunque habitualmente solo uno llegará a ovular. La estimulación permite aprovechar parte de esos folículos que, de otro modo, se perderían de forma natural en ese mismo ciclo.
Por tanto, la vitrificación no consume óvulos adicionales ni reduce la fertilidad futura.
Preservar la fertilidad para decidir con mayor libertad
La vitrificación de óvulos permite ampliar las opciones reproductivas de cara al futuro y tomar decisiones sobre la maternidad con mayor tranquilidad.
En Barcelona IVF , cada caso se valora de forma individualizada para ofrecer información clara y ayudar a decidir si la preservación de la fertilidad es la mejor opción en función de las circunstancias y los planes reproductivos de cada mujer.