Donación de óvulos, ¿cómo afrontar el impacto emocional?

Donación de óvulos, ¿cómo afrontar el impacto emocional?

La donación de óvulos u ovodonación es una técnica de reproducción asistida utilizada en aquellos casos en los que no se ha podido conseguir un embarazo con óvulos propios. Hoy en día, es uno de los tratamientos de reproducción asistida más realizados. Sin embargo, las implicaciones emocionales, psicológicas e incluso éticas pueden tener un gran impacto emocional en algunas pacientes.

¿Cuáles son las inquietudes que genera la FIV con donación de óvulos?

En la mayoría de los casos, las parejas que se plantean la ovodonación han atravesado ya fracasos previos con técnicas de reproducción asistida utilizando sus propios óvulos. Esto provoca un desgate psicológico que se suma a las particularidades de este tratamiento y que puede provocar un estado emocional pseudo-depresivo.

Cuando se ve la donación de óvulos como un “último cartucho” para conseguir el embarazo, se acentúan las ansiedades, el miedo a un nuevo fracaso y surgen interrogantes como: ¿y si nunca logramos ser padres? ¿Y si tampoco lo conseguimos así? Este desajuste emocional puede empujar a la pareja a sentirse culpable plantearse la paternidad con anterioridad.

Además del miedo al fracaso, la cuestión genética es otro de los temas que despierta más inquietudes. Unos de los interrogantes que se plantean a menudo los padres es si serán capaces de cuidarle, sentirle y quererle como si fuera suyo. Pero además, hay otros interrogantes bastante comunes como:

¿A quién se va a parecer?

A menudo, el hecho de no conocer al donante despierta inseguridades como que el bebé pueda tener algún rasgo físico llamativo que no les permita identificarse con su familia. En este sentido, se estudian muy bien a las donantes para que tengan los mismos rasgos fenotípicos que los padres, siguiendo con las garantías ofrecidas por los protocolos de la Sociedad Española de Fertilidad.

¿Qué garantías ofrecen los donantes?

Muchas parejas se plantean si sus bebés podrán nacer con alguna enfermedad importante o un carácter complicado que les dificulte aceptarle. La realidad es que a todas las donantes se le piden una serie de requisitos para garantizar que están libres de enfermedades, que cuentan con un nivel intelectual normal y una buena salud psicofísica.

En cuanto al carácter, los niños aprenden observando por imitación, copian las mismas conductas que sus padres. Aprenden a través del entorno sociocultural en el que se mueven, a través de los valores inculcados por los padres, el colegio, etc. Además, el cerebro tiene neuroplasticidad, que es la capacidad para modificar su estructura y forma dependiendo de las vivencias que recibe.

La epigenética nos está enseñando que nuestras propias vivencias y experiencias en el ambiente marcan nuestro material genético. Y desde el momento que el óvulo fecundado se implanta en el útero, se inicia una comunicación.

¿Debe saberlo la familia?

La ovodonación de óvulos sigue siendo un tema tabú y por eso siempre hay un cierto halo de secretismo por el temor a encontrar la incomprensión o desaprobación de los demás.

El debate entre contarlo o no, es algo estresante ya que puede provoca un sentimiento de traición a la familia y a los amigos más cercanos o inquietud por si los abuelos lo aceptarán.

La comunicación respecto a de qué manera concebimos a nuestros hijos es una cuestión muy personal. Comunicarlo o no a la familia y personas más cercanas es una cuestión que se debe resolver durante el proceso.

¿Debemos contárselo a nuestro hijo en el futuro?

En otro orden de cosas, otro de los miedos suele ser por el rechazo que puede sentir el hijo en un futuro.  Por regla general, es mejor construir una relación sincera con pocos secretos. Cuando a los hijos se les explica a una edad adecuada y de manera natural, y sin dramatismos, suelen entender bastante bien el tema. No obstante, si se elige mantener el secreto existe riesgo de que se entere por terceras personas, complicando el asunto y corriendo el riesgo de que las cosas se maliterpreten.

¿Cómo afrontar todas las inquietudes?

Lo principal es tener claro que lo que va a determinar los hábitos, costumbres, valores del hijo es el ambiente donde se crie. Tener claro este punto, nos ayudará a ver este tratamiento con menos escepticismo.

Además, es importante que durante todo el proceso cuentes con ayuda psicológica. En Barcelona IVF contamos con un equipo especializado en atención psicológica para guiar desde el inicio todas estas inquietudes y problemas. Además, es importante aclarar todas las dudas con el equipo médico sobre el proceso, los donantes o cualquier otra cosa que provoque dudas.

Interactuar con otros padres que han pasado por la misma situación y leer sobre todo lo que implica el tratamiento de donación de óvulos puede ser también de gran ayuda.

Y lo más importante, hay que recordar que ser padres es una función, no un hecho biológico. Lo que define una familia es el amor, el vínculo que se crea y las vivencias. Así que, deja tus miedos a un lado y haz tu sueño realidad.

 

 

 

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