30 años de SIDA.

En Junio de 1981, hace ahora 30 años, se detectaron los primero casos de lo que después se identificó como el HIV o virus de inmunodeficiencia adquirida.

En San Francisco varios hombres con un tipo raro de neumonía por  Pneumocystis Carinii y un tipo raro de cáncer, sarcoma de Kaposi típico de personas inmunodeprimidas, hicieron saltar las alarmas.

Los informes de los primeros casos eran muy confusos. Pasó mucho tiempo hasta que los científicos pudieron identificar su causa, la forma de contagio y el tipo de virus que causaba la enfermedad.

En 1983 el equipo de Luc Montaigner y Françoise Barré-Sinoussi del Instituto Pasteur en París describieron el virus del sida y tan solo unos meses después el Dr. Robert Gallo de Estados Unidos publicó varios estudios sobre el virus.

En 1986 el virus fue bautizado como virus de inmunodeficiencia humana o VIH. Fue entonces cuando vieron que el virus podía permanecer silente en el organismo durante años antes de que se manifestara la enfermedad del SIDA.  Los epidemiólogos con el tiempo pudieron establecer las causas de contagio del virus y ver que el HIV se contagiaba a través de relaciones sexuales tanto heterosexuales como homosexuales entre hombres, a través de agujas contaminadas y que una madre contagiada podía transmitir la enfermedad a su recién nacido.

Los científicos nunca imaginaron que esta enfermedad se convetiría en una de las pandemias más importantes y letales del mundo. En 30 años ha habido más de 60 millones de casos y 22 millones de muertes por el HIV.

Treinta años después y gracias sobre todo a la aparición de los antirretrovirales de alta eficacia en 1996, la enfermedad que tenía un 100% de mortalidad se ha convertido en los países desarrollados en una enfermedad crónica por lo que las personas afectadas pueden llevar una vida normal.  

En el campo de la ginecología los antirretrovirales han minimizado el riesgo de transmisión del HIV durante el parto cosa que hace que muchas mujeres con HIV puedan plantearse la opción de ser madres siempre con una buena planificación y control del embarazo por un equipo multidisciplinario.

Las técnicas de Reproducción Asistida han permitido que muchas parejas con HIV hayan sido padres de niños sanos  libres de la enfermedad. 

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