La fecundación in vitro (FIV) es uno de los tratamientos de reproducción asistida más utilizados y que ofrece mejores resultados. Por ello, cuando una persona se plantea iniciar un tratamiento de fertilidad, una de las primeras preguntas que suelen surgir es cuáles son sus probabilidades de éxito.
Las tasas de éxito son una referencia útil para conocer los resultados de una clínica. Sin embargo, estos datos adquieren un verdadero significado cuando se interpretan dentro su contexto clínico.
La realidad es que ningún porcentaje puede predecir el resultado de una paciente concreta, ya que las probabilidades de éxito dependen de múltiples factores individuales.
La edad influye, pero no lo explica todo
La edad de la mujer sigue siendo uno de los factores con mayor impacto en los resultados de una FIV. Con el paso de los años disminuyen tanto la cantidad como la calidad de los óvulos.
Por este motivo, las tasas de éxito suelen analizarse por grupos de edad. En Barcelona IVF utilizamos la tasa acumulada de embarazo por ciclo, un indicador que refleja la probabilidad de conseguir un embarazo utilizando todos los embriones obtenidos en un mismo ciclo de estimulación ovárica, tanto si la transferencia se realiza en fresco como si se lleva a cabo posteriormente con embriones vitrificados procedentes del mismo ciclo.
Según este indicador, nuestras tasas de éxito en FIV son:
- El 79,7 % en mujeres menores de 35 años*.
- El 77,8 % entre los 35 y los 38 años*.
- El 59,2 % entre los 39 y los 42 años*.
- El 17,5 % en mujeres mayores de 42 años*.
Sin embargo, la edad no es el único factor que influye en el resultado. La reserva ovárica, la calidad del semen, los antecedentes reproductivos, la calidad embrionaria o determinadas condiciones médicas también pueden condicionar el resultado de un tratamiento.
La importancia del equipo y del laboratorio
Los resultados de una FIV no dependen únicamente de las características de los pacientes. También intervienen factores relacionados con la experiencia del equipo médico y la calidad del laboratorio de reproducción asistida.
Procesos como la fecundación, el cultivo embrionario, la vitrificación o la selección embrionaria requieren tecnología avanzada, protocolos rigurosos y una estrecha coordinación entre ginecólogos y embriólogos.
En Barcelona IVF, el trabajo conjunto de un equipo altamente especializado y un laboratorio propio de última generación permite optimizar cada etapa del tratamiento y ofrecer una atención personalizada en cada caso.
Más que un porcentaje
Las tasas de éxito son una referencia útil, pero no cuentan toda la historia. Detrás de cada tratamiento hay una persona con circunstancias únicas, expectativas y necesidades concretas.
Por eso, en Barcelona IVF, el objetivo no es únicamente alcanzar buenos resultados, sino ofrecer una atención individualizada, información clara y un acompañamiento cercano durante todo el proceso. Porque la mejor manera de afrontar un tratamiento de fertilidad es combinar experiencia, tecnología y una atención centrada en cada paciente.
*Fuente: Barcelona IVF. Cálculos internos a partir de resultados obtenidos en ciclos propios de FIV realizados en la clínica.