La reproducción asistida ha experimentado una importante evolución tecnológica en los últimos años, lo que nos permite disponer de más información que nunca durante un tratamiento de fertilidad.
Sin embargo, la tecnología solo aporta valor cuando se integra de forma adecuada en la práctica clínica y contribuye a mejorar la toma de decisiones.
En Barcelona IVF apostamos por incorporar herramientas con una base científica sólida que contribuyan a optimizar el tratamiento. Siempre con un objetivo claro: poner la innovación al servicio de una medicina reproductiva más precisa y personalizada.
La tecnología solo tiene sentido cuando responde a una necesidad clínica
En medicina reproductiva, al igual que en otras especialidades, no existen soluciones universales. Cada paciente presenta unas circunstancias médicas y reproductivas diferentes, por lo que la estrategia terapéutica debe adaptarse a cada caso.
Factores como la edad de la paciente, la reserva ovárica, los antecedentes reproductivos, la calidad embrionaria o el factor masculino influyen directamente en las decisiones clínicas y en la selección de las herramientas más útiles durante el tratamiento.
Por ello, disponer de múltiples herramientas diagnósticas y de laboratorio solo tiene sentido cuando existe criterio clínico para decidir cuándo utilizarlas y cómo integrarlas en el proceso.
EmbryoScope: seguimiento continuo del desarrollo embrionario
Una parte importante del trabajo que se realiza en el laboratorio de FIV consiste en obtener la máxima información posible sobre el desarrollo embrionario sin alterar sus condiciones naturales de cultivo.
Para ello, en Barcelona IVF contamos con el EmbryoScope, un sistema de incubación con tecnología time-lapse que permite monitorizar de forma continua la evolución de los embriones durante todo el periodo de cultivo.
A diferencia de los sistemas convencionales, este seguimiento se realiza sin necesidad de extraer los embriones de la incubadora, lo que contribuye a mantener un entorno más estable y controlado.
La información obtenida mediante EmbryoScope puede complementarse con herramientas basadas en inteligencia artificial como iDAScore. Este sistema analiza las imágenes generadas durante el cultivo embrionario e incorpora una valoración adicional basada en patrones de desarrollo observados en miles de embriones.
En Barcelona IVF utilizamos iDAScore como una herramienta de apoyo que aporta información objetiva complementaria al trabajo de nuestros embriólogos.
Cuándo es necesario ir más allá
En determinados casos, la información obtenida durante el cultivo embrionario puede complementarse con estudios genéticos que aporten datos adicionales para la toma de decisiones.
El diagnóstico genético preimplantacional (DGP) permite analizar la dotación cromosómica de los embriones antes de la transferencia. Su objetivo es identificar alteraciones genéticas o cromosómicas que puedan comprometer la implantación o aumentar el riesgo de determinadas enfermedades hereditarias.
No se trata de una prueba indicada para todos los pacientes. Su utilización depende de factores como la edad materna, los antecedentes reproductivos, la presencia de abortos de repetición o de enfermedades genéticas conocidas en la familia.
Por este motivo, en Barcelona IVF la decisión de realizar un DGP siempre se basa en una valoración individualizada y en una indicación médica personalizada.
Tecnología, experiencia y criterio clínico
La innovación forma parte de la evolución natural de la medicina reproductiva. Sin embargo, los resultados no dependen únicamente de contar con herramientas avanzadas, sino también de saber cuándo utilizarlas, cómo interpretar la información que proporcionan y cómo integrarlas en una estrategia clínica personalizada.
En Barcelona IVF entendemos la tecnología como una herramienta al servicio del paciente. Por eso, combinamos innovación, experiencia clínica y trabajo coordinado entre el equipo médico y el laboratorio para tomar decisiones basadas en la evidencia y adaptadas a las necesidades de cada caso.