Dr. Raúl Olivares

Me definiría como médico vocacional. Hasta donde yo recuerdo en mi infancia, mi ilusión no era ser médico, era traer niños al mundo. Primero conseguí hacerlo realidad en sala de partos, donde disfruté mucho, y ahora antes de la concepción.

Soy de los que cree que el resultado final es esencial, pero no lo único que importa. Por eso siempre he definido Barcelona IVF como un proyecto filosófico, ya que cuando lo iniciamos renunciamos a muchas comodidades para intentar cumplir el sueño de tener éxito haciendo la medicina que nos gusta.

Realmente creo que así debe ser la reproducción asistida, una extraña mezcla de idealismo, pero manteniendo los pies en el suelo. La velocidad a la que adquirimos conocimientos da vértigo y esto contribuye a que nuestros resultados mejoren, pero siempre hay que intentar que todo el proceso valga la pena, por supuesto, sin perder de vista que nuestro objetivo final es cumplir los sueños de los que confían en nosotros.