Dra. Olga Serra

Mi ilusión siempre ha sido ser médico, cuando mis amigas jugaban con las muñecas, yo las curaba, de manera que no puedo imaginarme ejerciendo otra profesión que no esté vinculada a la medicina.  Cuando acabé mi formación cómo ginecóloga tuve la suerte de conocer más de cerca la reproducción asistida y se abrió un nuevo mundo para mí al ver cómo con dos pequeñas células podíamos ayudar a cumplir el mayor de los sueños: tener un hijo. 

El deseo de tener un hijo implica una carga emocional muy importante para los pacientes, por lo que creo que no es suficiente que se encuentren frente a un buen profesional, que cuente con el mejor laboratorio y con la última tecnología; también deben sentirse comprendidos y acompañados durante todo este proceso. 

En Barcelona IVF tengo la posibilidad de disfrutar de un gran equipo y de un buen laboratorio con la mejor tecnología para conseguir los mejores resultados posibles, pero además, tengo la suerte de tener un objetivo compartido con el resto de mis compañeros: el intentar aportar en cada momento a cada paciente aquello que requiere para cumplir el sueño de tener un hijo.