Mejorar tu fertilidad con la alimentación.

Por la Dra. Montserrat Merino (médico especialista en dietética y nutrición).

La modernidad nos ha traído muchas ventajas médicas y comodidades domésticas, pero también prisas, estrés, y montones de toxinas en nuestra alimentación habitual, que acaba causando esterilidad.
Cuando nos planteamos tener un hijo, y resulta que no es tan sencillo como esperábamos, lo primero es no desesperar; después, ponernos en manos de un buen equipo profesional especializado y por último revisar nuestros hábitos alimentarios.
Es primordial seguir una alimentación equilibrada y buscar nuestro Peso Ideal: tanto la obesidad como el bajo peso pueden dificultarnos el embarazo.
Entre los cambios de hábitos que debemos poner en práctica, quizás los que supongan una mayor efectividad para nuestro objetivo sean el EVITAR EL CAFÉ, EL ALCOHOL Y EL TABACO:

  • El CAFÉ, por un efecto de vasoconstricción sanguínea, puede dificultar la implantación uterina del embrión, por lo que debemos ser muy estrictos si estamos en tratamiento de Fecundación In Vitro.
  • El ALCOHOL produce alteraciones en el ciclo menstrual, por lo que si sufres de Síndrome de Ovario Poliquístico, debes intentar evitar cualquier cosa que altere todavía más tu ciclo.
  • El TABACO daña nuestros óvulos, adelantando en el tiempo la edad de la menopausia.

Los alimentos que favorecerán tu fertilidad deben ser ricos en vitaminas y antioxidantes:

  • Frutas y verduras de cultivo orgánico, para evitar pesticidas, especialmente las de color verde, rojo y amarillo, por ser las más ricas en antioxidantes. Entre ellas podemos destacar: col rizada, pimiento rojo y los arándanos. A más intenso el color, más nutrientes contendrá. Bien limpios y con mínima cocción, para no perder ninguna de sus vitaminas. Así pues, una dieta rica en ensaladas de fruta y verduras puede ser un buen comienzo. Deberíamos consumir un total de CINCO AL DIA entre fruta y verdura (tres raciones de verdura, y dos raciones de fruta).
  • Hidratos de carbono integrales, como el pan de trigo integral, de avena, centeno… no refinados, por dos motivos primordiales: el proceso de refinado destruye una cantidad no despreciable de nutrientes, y aumentan los niveles de insulina en sangre mucho más que los integrales, ocasionando menstruaciones irregulares en personas con alteraciones como el Síndrome de Ovario Poliquístico.
  • Alimentos ricos en Hierro: para evitar una anemia en embarazo y post parto; pescados o marisco, como las ostras, mejillones o sardinas, o vegetales como los espárragos, habas, frijoles y lentejas.
  • Omega 3: La principal fuente natural es el pescado. 2 raciones a la semana (340gr/semana) supone un aporte adecuado, pero debes ser cuidadosa al elegir, para evitar la contaminación con mercurio. Pescados con BAJO contenido en mercurio: langostino y camarón, atún claro enlatado al natural, platija, trucha, abadejo, tilapia, salmón o bagre. Debemos EVITAR otros como atún blanco enlatado, pez espada (o aguja blanca), blanquillo, pez sierra, filete de atún común, tiburón, emperador, macarela o caballa española, marlín o mero. Para las mujeres vegetarianas, intentar aumentar el consumo de semillas de lino, o suplementar con cápsulas de Omega 3
  • Cuidado con la soja; a pesar de ser un alimento muy sano, no es recomendable cuando buscamos embarazo, por tratarse de un “falso estrógeno” que nos puede estar actuando a modo de anticonceptivo natural silencioso; el mismo efecto produce el guisante. En el varón puede reducir el deseo sexual y lo que es peor, disminuye la absorción de Zinc, el mineral más importante para conseguir una buena calidad espermática.
  • Evitar grandes consumos de carne, al elevar los niveles de amoníaco en el organismo, que nos puede dificultar la implantación uterina del mismo modo que el café.
  • Evita productos y bebidas edulcoradas con aspartamo: porque activan la secreción de prolactina, dificultando la ovulación. En general se recomienda utilizar azúcar con moderación y evitar los edulcorantes.
  • Cuidado con la listeriosis: la Listeria es una bacteria que puede provocar abortos espontáneos en fases muy tempranas del embarazo, y las embarazadas son mucho más sensibles a esta infección que la población general. Por ese motivo, si estas buscando embarazo, evita el riesgo: quesos blancos y lácteos NO pasteurizados, carne poco cocinada, ceviche y sushi crudo y mariscos ahumados refrigerados (como el salmón ahumado).

Finalmente, déjate aconsejar por tu médico en la suplementación más adecuada en función de tu dieta personal. Una vitamina prenatal que te aporte acido fólico, hierro, calcio y complejo vitamínico B podría ser necesaria, pero una hipervitaminosis inducida por un exceso tampoco nos interesa. Confía en tu equipo médico y ánimo en tu empeño.
 

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