La incertidumbre durante los tratamientos de reproducción asistida.

Por Atze Mena (psicóloga de Barcelona IVF)

Cuando iniciamos algún tratamiento de reproducción asistida, nos asaltan dos preguntas, una si el primer tratamiento será o no exitoso y la segunda cuántos tratamientos tendremos que hacer hasta conseguir nuestro objetivo de ser padres.
Estas cuestiones pueden generar gran incertidumbre ya que no es controlable, no podemos tener una garantía exacta de cuándo conseguiremos nuestro objetivo. En muchas ocasiones podemos obtener un resultado exitoso en un primer ciclo, pero en otras no es tan sencillo y cuesta más.
Las patologías no son todas iguales, los factores que pueden tener incidencia en un mejor o peor pronóstico tampoco lo son y por ello hay tanta variabilidad. Hemos de tener esto claro ya que nos ayudará a mantener una mayor estabilidad emocional durante el tiempo que nos lleve el proceso de embarazarnos.
Esta incertidumbre es una de las causas que generan cansancio, malestar, irritabilidad e incluso el abandono de los tratamientos y es precisamente ese malestar generado por la falta de motivación, por la frustración de no conseguir nuestro objetivo cuando lo deseamos tanto.
Hemos de anticiparnos a esta emoción tan negativa pensando que se trata de una “carrera de fondo” más que de un “sprint”. En lugar de aparcar toda nuestra vida hasta obtener el resultado positivo (cosa que si no ocurre pronto, pagamos un alto peaje), este pensamiento nos permitirá seguir adelante con nuestro día a día aunque lo tengamos que modificar un poco y aunque no perdamos de vista nuestro deseo de ser padres.
¿Cómo? Os estaréis preguntando y que sirva a modo de ejemplo, hay parejas que deciden no hacer vacaciones hasta que se embaracen, bueno podemos hacer unas vacaciones mucho más austeras pero no necesariamente cancelarlas. También hay parejas que desean hacer un curso de alguna cosa y lo deja de lado hasta que esto se resuelva pero, mejor seguir con los planes y si tengo que abandonar el curso, que mejor motivo que un parto?
Lo que pretendo decir es que necesitamos repartir nuestras energías y de esta forma nos resultará mucho más saludable tolerar los efectos emocionales que tiene la reproducción asistida sobre nosotros. Estaremos más estables a nivel emocional y dispondremos de más estrategias de afrontamiento para llevar a cabo una de las experiencias más complicadas y bonitas de nuestra vida.
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *