Hepatitis y fertilidad: ¿nacerá mi bebé sano?

Cómo afecta la hepatitis tanto al embarazo como a la fertilidad femenina y masculina.

La hepatitis es una inflamación del hígado que puede ser ocasionada por distintas causas. Las más habituales son las infecciones por virus de la hepatitis B y C. La hepatitis viral puede ser aguda (inflamación limitada) o crónica (inflamación que persiste más de 6 meses).

Desde que se descubrió la hepatitis viral hace 50 años, se han desarrollado eficaces vacunas, tratamientos y una cura. Aún así, diez millones de personas se infectan en todo el mundo y el 95% no sabe que sufre la enfermedad. Menos del 1% accede al tratamiento.

Hepatitis B (VHB) y Hepatitis C (VHC)

Las vías de contagio más comunes de la Hepatitis B y Hepatitis C son el contacto directo con sangre de un paciente infectado y con la sangre o las mucosas orales o genitales. Puede suceder por el uso de material que no está debidamente esterilizado (agujas, jeringas, instrumental quirúrgico), también por vía sexual y por vía vertical o perinatal; ya que durante el embarazo y el parto, la sangre y fluidos de la madre están en contacto con el feto.

¿Afecta a la fertilidad?

Es importante que tengas en cuenta que estas infecciones no influyen necesariamente ni en la calidad seminal de los hombres, ni en la reserva ovárica de las mujeres. Con respecto al embarazo, tampoco hay evidencias de que aumenten el número de abortos o malformaciones en el feto.

Desde Barcelona IVF recomendamos que si algún miembro de la pareja está infectado por el VHB, se vacune antes de intentar el embarazo o iniciar un tratamiento de fertilidad.

Si el hombre es el portador se realizan “lavados de semen”, separando los espermatozoides de otras células que podrían ser portadoras del virus.

Si una pareja está buscando el embarazo, recomendamos realizar estas pruebas antes de empezar el tratamiento de reproducción. De este modo se garantiza que la muestra de semen es apta para el proceso de inseminación.

En general, la hepatitis no implica riesgos para la fertilidad de la mujer, excepto en el caso de que la paciente sea portadora de una enfermedad hepática tan avanzada que conlleve anemia, infecciones, etc. Generalmente el curso de las hepatitis virales no es distinto o peor en el caso de una mujer embarazada. Los cuidados son los mismos en una persona no embarazada, por lo tanto no hay indicación de interrumpir el embarazo.

Es importante tener en cuenta que durante la gestación y en el parto podría infectarse al bebé, por lo tanto, cuando nazca habrá que vacunarlo y administrar inmunoglobulina específica frente al VHB y a los seis meses repetir esa vacuna.

Hepatitis B (VHB) y embarazo

En España el número de portadores del virus de la hepatitis B (VHB) es aproximadamente del 2%.

Durante el primer trimestre del embarazo se solicita el marcador de hepatitis B (HbsAg), para evitar el riesgo de transmisión de madre a hijo.

En caso de que la madre esté infectada por el virus del VHB durante el embarazo es necesario proceder a la pauta de vacunación de Hepatitis B para proteger al niño en la etapa del postparto y garantizar una lactancia materna segura.

Hepatitis C (VHC) y embarazo

A día de hoy no existe vacuna para la Hepatitis C, y la frecuencia de la infección crónica en mujeres en edad fértil es similar al de la población general, en nuestro país aproximadamente del 1%. La hepatitis crónica C no influye en la fertilidad, en el número de abortos o malformaciones fetales, ni en el curso del embarazo, contraindicándose este, si el padre o la madre se encuentran en tratamiento por esta enfermedad y hasta 6 meses después de la finalización del mismo.

Por otra parte, la transmisión del virus suele darse si existe coinfección con el VIH y una carga elevada de virus C en la sangre de la madre.  De manera que si el recién nacido resulta infectado suele cronificarse, con el paso de los años pueden aparecer complicaciones.

Por último, aunque el virus pueda detectarse en niveles muy bajos en la leche materna, la lactancia no está contraindicada puesto que no existen evidencias sobre la transmisión del virus.

 

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