El debate en FIV: ¿embriones frescos o embriones congelados?

Según un estudio de la Universidad de Aberdeen en Escocia, publicado en la revista Fertility and Sterility, los riesgos de los embarazos conseguidos tras una FIV son menores si los embriones transferidos son congelados que si son frescos.
Las tasas de embarazo en FIV son mayores tras la transferencia de embriones en fresco que tras la transferencia de embriones congelados. De hecho en la práctica habitual los mejores embriones se eligen para ser transferidos en fresco y el resto si tienen buena calidad se congelan.
El estudio analizó más de 37.000 embarazos conseguidos tras la implantación de un embrión fresco o de uno congelado en FIV. Los resultados de la investigación mostraron que el embarazo con embrión congelado resulta en menos probabilidades de hemorragia, nacimiento prematuro y muerte del bebé en las primeras semanas de vida.
Los investigadores no saben porqué los embriones congelados pueden tener menos complicaciones. Esto solo es válido en los casos de FIV en los que la estimulación ovárica puede ser que afecte al endometrio. Tanto en los ciclos de congelados como en los de donación de óvulos la preparación endometrial es mucho más suave y puede que esta sea una explicación.
Según la opinión de varios especialistas en Reino Unido, opinión que compartimos, hay que ser cautelosos y sería incorrecto concluir que hay que dejar de realizar transferencias frescas y comenzar a congelar todos los embriones. Lo que es realmente útil es que este estudio muestra que los embriones congelados no tienen problemas y son completamente seguros. El consejo para las mujeres que se sometan a FIV es que no hay razones, hasta ahora, para que cambien el enfoque de sus tratamientos.

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