Inseminación artificial

¿Qué es la inseminación artificial?

La inseminación artificial es un tratamiento de fertilidad que consiste en depositar una muestra de semen en el interior del útero en el momento en el que la mujer está ovulando.

Para poder realizar una inseminación artificial con buenas expectativas de éxito hay que considerar dos factores:

  • Que la edad de la mujer no supere los 35 años.
  • Tiempo de esterilidad corto.
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¿Cómo se hace una inseminación artificial?

Para realizar una inseminación artificial se deben estimular los ovarios con hormonas en inyecciones subcutáneas diarias desde los primeros días del ciclo. Durante la estimulación se deberá monitorizar la respuesta ovárica mediante ecografías seriadas. El objetivo de la estimulación es conseguir el desarrollo de 1 o 2 folículos para minimizar el riesgo de un embarazo múltiple. Una vez desencadenada la ovulación se realiza la inseminación artificial al cabo de unas 36-40 h.

En el caso de utilizar una muestra de semen de la pareja, se le citará antes para entregar la muestra y poder capacitarla en el laboratorio.

La inseminación se realiza de forma ambulatoria pasando un catéter por el canal cervical a través del cual se introducirá la muestra de semen en el útero.

Una vez realizada, tras unos minutos de reposo, la mujer se puede ir a casa.

¿Cuánto dura el proceso?

La duración del tratamiento de inseminación dependerá principalmente de la fase de estimulación ovárica. Si la respuesta es la adecuada conseguiremos el desarrollo folicular tras unos 8-10 días de estimulación. A veces es necesario prolongar la estimulación para conseguir el desarrollo folicular deseado.

En la mayoría de los casos la inseminación se habrá realizado en un periodo de 15 días.

¿Es obligatorio estimular los ovarios?

La estimulación ovárica no es imprescindible para realizar una inseminación artificial a una mujer que ovule normalmente. Aun así se recomienda hacerlo en todos los casos ya que mejora considerablemente las posibilidades de éxito.

 ¿Cuántas veces tengo que ir a la clínica?

Durante el tratamiento hay que acudir a la clínica en varias ocasiones para controlar el desarrollo folicular. Habitualmente no serán necesarios más de tres controles ecográficos para poder programar la inseminación.

¿Qué pruebas son necesarias para realizar una inseminación artificial?

Las pruebas recomendadas para hacer una inseminación artificial son:

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Tipo de semen

El semen para realizar una inseminación artificial puede ser de la pareja o de un donante.

En el caso de utilizar semen de donante, éste se elegirá según lo establecido en la Ley preservando la máxima similitud fenotípica con los pacientes.

¿Cómo se prepara el semen?

El día de la inseminación la muestra de semen se prepara en el laboratorio mediante un proceso de capacitación espermática que consiste en seleccionar los espermatozoides móviles progresivos aptos para la fecundación del óvulo.

¿Qué hay que hacer después de la inseminación?

Después de la inseminación es aconsejable dar suplementos de progesterona durante unos días para favorecer la implantación del embrión.

¿Podré hacer vida normal?

Durante el ciclo de inseminación la mujer no notará grandes diferencias con su ciclo natural. Por eso lo recomendable es seguir con una estilo de vida lo más normal posible.

¿Cuándo se hace la prueba de embarazo?

Se recomienda hacer una prueba de embarazo en orina dos semanas después de la inseminación.

¿Cada cuanto se puede hacer una inseminación?

Al igual que en los ciclos naturales, las inseminaciones se pueden repetir en cada ciclo. No es necesario ningún mes de descanso para mejorar las tasas de éxito.

¿Hay algún límite de inseminaciones?

Las tasas de embarazo de las inseminaciones se mantienen estables durante los tres primeros intentos. Si no se ha conseguido el embarazo tras 3 inseminaciones recomendamos pasar a otro tratamiento más efectivo.

Tasa de embarazo

Las tasas de éxito de la inseminación artificial dependen de la edad de la paciente, situándose en un 27% cuando utilizamos muestra de semen de la pareja y un 33% con semen de donante. Estas tasas son similares a las que una pareja no estéril tiene en un ciclo natural.

Riesgos de la inseminación artificial

El principal riesgo de la inseminación artificial es el embarazo múltiple que dependerá del número de folículos que se desarrollen durante la fase de estimulación. Este riesgo es controlable con la monitorización ecográfica del tratamiento.